miércoles, 12 de marzo de 2014

El amor a ti mismo!

¿QUÉ ES LA AUTOESTIMA?
Es la percepción e interpretación de uno mismo. Darnos un momento para pensar en sí mismo
y de evaluarse, nos permite ir desarrollando una autoestima suficiente o deficiente, positiva o
negativa, alta o baja..., aunque no nos demos cuenta.
Es de suma importancia promoverla de manera realista y sobre todo positiva, ya que nos permite descubrirnos, apreciarnos y explotar nuestras propias habilidades y en ocasiones fortalecer nuestras deficiencia para cambios asertivos en nuestras decisiones.

BASES DE LA AUTOESTIMA
a) El autoconcepto : Imagen que una persona tiene acerca de sí misma y de su mundo
personal.
b) La autoaceptación: Sentimiento de aceptarse a sí mismo, del que uno no tiene que avergonzarse
ni ocultarse.

¿CÓMO INFLUYE LA AUTOESTIMA EN LA VIDA COTIDIANA DEL
ADOLESCENTE?

1. En todos los pensamientos, sentimientos y actos que lleva a cabo: El adolescente con autoestima demostrará sus sentimientos positivos hacia sí y hacia los demás de muchas maneras sutiles: sonreirá, mirará a los ojos, se mantendrá erguido, alargará la mano para saludar y, en general, creará a su alrededor un "ambiente" positivo. Los demás le responderán de modo parecido: le aceptarán, se sentirán atraídos por él, se encontrarán cómodos en su presencia y, por lo mismo, se sentirán cómodos consigo mismos. Por el contrario, el adolescente con baja autoestima, emitirá vagas señales de angustia al proyectar sus propios sentimientos de inadaptación sobre los demás. Los que le rodean interpretarán esas vagas señales de dos modos: o “algo le pasa” o “algo nos pasa a nosotros”; en ambos casos, la respuesta es parecida: alejamiento. 

2. Sobre el comportamiento: El adolescente suele comportarse según se vea y según la autoestima que tenga. Y, a la vez, su comportamiento suele confirmar la imagen que de él tiene; es un círculo cerrado que no hace más que reforzar sus actitudes y sus puntos de vista básicos. El adolescente tiende a actuar de manera que confirme la imagen que tiene de sí mismo, comportarse de manera que aumente el sentido de su valía y actuar para mantener una imagen coherente de sí mismo, sin tener en cuenta lo que puedan cambiar las circunstancias.
Si éstas son contradictorias, puede parecer que el adolescente actúa errática e irracionalmente; es posible que repita, una y otra vez, actos que conlleven la desaprobación o el castigo, y cuando se le pregunte por qué los hace, contestará: "No lo sé". Cuando la imagen que tenga de sí sea positiva y posea además suficiente autoestima, el adolescente se sentirá capaz y se mostrará confiado; por ello se comportará de manera que todo lo que haga reafirme el sentido de su propia valía. Cuando tenga una imagen negativa de si mismo y poca autoestima, se sentirá desplazado.

3. En el aprendizaje: El adolescente que posea una buena autoestima aprenderá con mayor facilidad y más
contento que uno que se sienta poco hábil; abordará las cosas nuevas que tenga que aprender con confianza y entusiasmo. Lo normal será que obtenga buenos resultados porque sus sentimientos y pensamientos son anteriores a sus actos, y se encontrará "entrenado" mediante expectativas positivas; el éxito, entonces, reforzará sus sentimientos positivos; se verá a sí mismo más y más competente con cada éxito que obtenga. El adolescente que se crea inadaptado e incapaz de aprender se acercará a cada nueva tarea de aprendizaje con un sentimiento de desesperanza y temor. Es el "síndrome del fracaso": el muchacho que ha tenido en el colegio una serie de fracasos, suele desarrollar después actitudes del tipo "no puedo hacerlo... no merece la pena que lo intente otra vez". Y en consecuencia, estará prácticamente condenado al fracaso en las sucesivas tareas que se plantee y que siempre acometerá a "medio gas", a no ser que se pueda romper ese círculo vicioso dotándole de una sensación renovada de su propia valía y capacidad. 


4. En las relaciones y recibe también la influencia de éstas: El adolescente que se siente cómodo consigo mismo no está pendiente de los demás para que le reconozcan, le motiven o le dirijan, y por ello se encuentra en mejor situación para las relaciones sanas, sabe aceptar lo que los demás dan sin necesidad de "engancharse" a ellos para que corroboren su valía. La adolescencia es el periodo en el que llega al máximo la necesidad de compartir y de agruparse con los compañeros. El adolescente forma su imagen y su sentido de la autoestima a partir de las reacciones de los demás hacia él. Si tiene muchos amigos y se siente integrado en grupos formados por sus compañeros verá acrecentada su sensación de valía, pero si se encuentra aislado y es poco "mañoso" para establecer relaciones en esta etapa tenderá a valorarse de forma negativa. El adolescente necesita recibir la aceptación y el respeto en las relaciones que mantiene, y sólo si ha aprendido cómo influir en la respuesta de otros y cómo predecir dichas respuestas, y ha recibido aceptación y respeto en la familia y en el colegio en la etapa anterior será capaz de mostrar actitudes semejantes hacia los demás durante la adolescencia. 

5. En la creación y la experimentación: Cualquier expresión creativa o experimental supone riesgos. Lo único que le permite al adolescente afrontar esos riesgos es tener seguridad en sí mismo y en su capacidad. El adolescente que posee autoestima suele demostrar una creatividad elevada en casi todo lo que hace; y, en consecuencia, recibe aprobación por todo lo que hace, lo cual contribuye a incrementar su autoestima, ya de por sí firme. Los adolescentes con poca autoestima, por el contrario, tienen miedo de cometer errores que puedan traducirse en la desaprobación de los demás; y por ello se muestran excesivamente cautelosos y eluden, cuando pueden, cualquier expresión creativa y experimental.

SÍNTOMAS DE BAJA AUTOESTIMA EN NUESTRO HIJO

1. Aprende con dificultad, ya que piensa que no puede o que es demasiado difícil.

2. Se siente inadecuado ante situaciones vivenciales y de aprendizaje que considera
que están fuera de su control.

3. Adquiere hábitos de crítica a los demás, de envidia y descontento desde un espacio
de victimismo.

4. Delega su responsabilidad cuando surgen problemas.

5. Se acobarda ante la posibilidad de crítica de los demás.

6. Autocrítica rigorista, tendente a crear un estado habitual de insatisfacción consigo
mismo.

7. Hipersensibilidad a la crítica, que le hace sentirse fácilmente atacado y experimentar
sentimientos pertinaces contra sus críticos.

8. Indecisión crónica, no tanto por falta de información, sino por miedo exagerado a
equivocarse.

9. Deseo excesivo de complacer; no se atreve a decir "no" por temor a desagradar y
perder la benevolencia del peticionario.

10. Perfeccionismo, o autoexigencia de hacer "perfectamente", sin un fallo, casi todo
cuanto intenta, lo cual puede llevarle a sentirse muy mal cuando las cosas no salen
con la perfección exigida.

11. Culpabilidad neurótica: se condena por conductas que no siempre son objetivamente
malas, exagera la magnitud de sus errores y delitos y / o los lamenta indefinidamente,
sin llegar a perdonarse por completo.

12. Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, que le hace estallar fácilmente por
cosas de poca monta.

13. Actitud supercrítica: casi todo le sienta mal, le disgusta, le decepciona, le deja
insatisfecho.

14. Tendencias depresivas: tiende a verlo todo negro, su vida, su futuro y, sobre todo,
a sí mismo; y es proclive a sentir una inapetencia generalizada del gozo de vivir
y aun de la vida misma.

Un video para reflexionar!!!


Violencia en el noviazgo



La violencia en las relaciones amorosas,  puede ser cuando una de las personas comete abusos mentales, físicos e incluso sexuales contra su pareja, convirtiéndola en su víctima.
La violencia empieza por el "juego" y en ocasiones no se percatan que se encuentran dentro de esta problemática, porque lo perciben como un contexto normal y cotidiano.

Causas

Las principales causas de violencia en el noviazgo son:

  • Es generacional, ya que puede ser posible que se encuentren inmersos dentro de un ambiente familiar de violencia.
  • Problemas económicos.
  • Trastornos emocionales.
Víctima

 Los datos estadísticos, revelan que en su mayoría, es el sexo femenino adolescente quienes son víctimas de violencia, aunque también en un porcentaje menor aparece el sexo masculino. La víctima confunde los sentimientos que se presentan en la relación amorosa, todo lo hace y lo permite por “amor” a su pareja.

Agresor:

Es la persona que comete la agresión sea física (golpes, empujones o jaloneos), psicológica (celos, ridiculización, las burlas o la indiferencia) cuyo ambiente en el que se desarrolla, generalmente, es de violencia; son personas inseguras, posesivas y celosas (vigilan sus redes sociales).

              

               Recomendaciones
  • En caso necesario, contactar al centro de atención a la violencia más cercano de la comunidad.
  • Buscar ayuda profesional.
  • Si la presencia de la violencia es frecuente, hacer valer los derechos de la víctima, acudiendo a la autoridad competente para levantar un acta en contra del agresor.  
  • Recurrir a atención o asesoría en la escuela.